Reputación Deporte

¿Por qué Roger Federer es un ejemplo de sostenibilidad?

04/02/2019
| Esteban Arango

El tenista suizo superó recientemente la barrera de los 100 títulos y desplazó aún más la cúspide de una carrera excepcional, no solo desde lo tenístico, sino desde lo estratégico y lo reputacional.

roger federer

Foto: Infobae / Tiempo estimado de lectura: 3 minutos

Pocos deportistas en el planeta tienen el palmarés y el carisma de Roger Federer.

El tenista de 37 años conquistó el fin de semana su cuarto título en Miami, el 28º de categoría Masters 1000 y el número 101 de su carrera; cifras que lo ubican como el mejor de los hombres en la historia de esta disciplina.

Para alcanzar tal consideración -de forma casi unánime-, Federer no solo desarrolló un extraordinario talento, sino que se volvió un experto en tomar decisiones que impactaran positivamente su desempeño, su salud y hasta su imagen.

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Después de más de 20 años en el circuito profesional, lo normal sería que Roger estuviera en declive, perdiendo contra jugadores de menor talla y despidiéndose de los torneos en las primeras rondas; sin embargo, el suizo todavía está compitiendo por los principales trofeos en su deporte.

¿Cómo lo logra? Es la pregunta que todos los seguidores del tenis nos hacemos. Y la respuesta parece estar ligada a su capacidad para reinventarse.

Desde 2013, cuando solo ganó un título, cerró el año siendo sexto del ranking ATP y muchos dieron por terminada su carrera, Federer empezó a buscar soluciones para volver a disputar los grandes torneos e incrementar sus posibilidades de salir campeón en ellos.

Fue su peor temporada en una década, pero el suizo, en vez de derrumbarse ante la adversidad, optó por corregir lo que no estaba funcionando; cambió de entrenador, apostó por un estilo de juego más agresivo y mejoró su servicio, buscando así presionar más a los rivales, acortar los puntos y reducir tanto el desgaste como el tiempo en cancha.

Su otro gran acierto fue planear minuciosamente su calendario, siendo consciente de su edad y de los riesgos que podría correr si esforzaba de más su cuerpo. Recortando los torneos en polvo de ladrillo -por ser la superficie más desgastante para el cuerpo-, Roger encontró las condiciones óptimas para seguir haciendo sostenible su carrera.

Un caballero que cuida su imagen

Parte de la magia que rodea a Federer tiene que ver también con el cariño que le guardan sus aficionados y el respeto que genera en sus rivales.

El suizo tiene una imagen impecable, que no solo lo acompaña en cada una de sus facetas, sino que lo ha hecho merecedor de múltiples reconocimientos por su deportividad.

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Aunque no siempre fue el de mejor comportamiento en el circuito -de joven rompía raquetas, como cualquier mortal-, el suizo fue creciendo y encontrando otras formas de lidiar con su frustración para no defraudar a sus seguidores ni afectar a patrocinadores como Rolex o Mercedes-Benz, que han apostado por él debido a su buena reputación.

Su influencia en el tenis es tan fuerte que hace dos años comenzó a impulsar la Laver Cup y la convirtió en uno de los eventos más atractivos del calendario, aún siendo una exhibición que no reparte puntos para la clasificación ATP. La dirección de este torneo parece ser su destino, una vez decida retirarse.

Cada vez estamos más cerca de ese día. Inclusive, por los regresos que ha anunciado a torneos que hace años no disputa, la temporada actual tiene aroma a despedida. Aún así, mientras nosotros especulamos, Federer sigue jugando como si el tiempo no hubiese pasado; venciendo a rivales de esta y otra generación y dejando lecciones de cómo los resultados positivos pueden sostenerse en el tiempo.